"La base para conseguir buenas prácticas agrícolas es, sin lugar a dudas, la calidad de los suelos. El grado de alcalinidad o acidez, o PH del suelo, es un factor que debe ser debidamente controlado para conseguir una producción de calidad. Si el suelo es muy alcalino o muy ácido, será necesario aplicar los métodos para conseguir los niveles que el cultivo requiera. El manejo de suelos ácidos es una práctica imperativa; está demostrado que los suelos ácidos son menos fértiles que los de mejor alcalinidad."

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